El modelo de “Desarrollo Estabilizador”
Esta estrategia tuvo como objetivo fundamental el promover la industrialización
del país, ello significaba generar los empleos y la riqueza material requeridos para
satisfacer la demanda de una población que, en la época de su instrumentación,
crecía anualmente a tasas promedio del 3%.
La industrialización del país era el paso necesario para abandonar la dependencia existente en la venta de los productos primarios (agropecuarios, mineros, extracción de petróleo crudo, piscícolas y frutícolas, etc.), indispensable en la
obtención de divisas que el país precisaba para su modernización, dado que el
comportamiento de los precios, además de erráticos, mostraban una clara tendencia
a la baja en los términos de intercambio con respecto a los bienes industriales (es
decir, cada vez era necesario exportar mayor volumen de bienes para obtener la
misma cantidad de divisas o importaciones industriales).
Por otro lado, era una condición sine qua non para la urbanización del
país y, a través de ello, proporcionar mayores y mejores servicios asistenciales a la
población (salud, educación, electrificación, agua potable, entre otros). Sin duda el
México rural obstaculizaba el aprovechamiento de los recursos productivos, frenaba el desarrollo del mercado interno y limitaba la capacidad de generación del
ahorro interno y de los recursos fiscales al encontrarse desligado de las corrientes
comerciales, financieras y tributarias del país.
Implícito en el modelo se expresaba la necesidad de crear una importante base industrial como forma de incrementar la actividad de las otras
ramas económicas, mediante el aumento de la productividad de la mano de
obra, el incremento del ahorro interno y la elevación tanto de la masa salarial
como de los salarios reales. Con una mayor relación capital-producto en la
economía se propuso ampliar el mercado interno y crear una base productiva
exportadora.
Por estas y otras razones, la estrategia económica, de manera gradual
pero constante y consistente, fue elaborando un conjunto de políticas, instrumentos
y acciones que en términos generales se conjuntaron para apoyar, en lo fundamental, a un sector industrial pujante y diversificado que favorecería el crecimiento
económico del país.
Las principales políticas que permitieron alcanzar dichos resultados
se pueden ubicar en los campos fiscal, monetario, comercial, salarial, agropecuario y de fomento a la inversión extranjera. A continuación se describirá la
forma en que cada una de ellas se definió y ejecutó señalando además sus interrelaciones.

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